Creamos un diseño para sus hojas que te recuerda los colores que debes tomar en cuenta cuando los veas.
Si tu popó es marrón, ¡buenas noticias! Ese es su color normal. Quiere decir que tus intestinos están haciendo bien su trabajo y que los alimentos están pasando por el tiempo justo dentro de tu cuerpo.
Esto pasa porque el hígado y la vesícula biliar liberan un líquido especial llamado bilis, que ayuda a digerir la comida y le da a la popó su color marrón. También depende de lo que comes: si comes muchas verduras, carnes o pan, todo eso influye en el tono de tu popó.
Si tu popó es amarilla, es bueno prestar atención. A veces pasa por cosas sencillas, como comer muchos alimentos con grasa o con colorantes, o porque tu estómago está trabajando muy rápido y no le da tiempo de hacer bien la digestión.
Pero también puede ser señal de que algo en tu cuerpo no está funcionando del todo bien. Algunas veces, el hígado o la vesícula (que ayudan a digerir la comida) pueden estar teniendo problemas, o tu estómago podría no estar absorbiendo bien los alimentos. También hay algunos bichitos (como parásitos o infecciones) que pueden hacer que tu popó cambie de color.
Si esto solo pasa un día, no hay que preocuparse demasiado. Pero si sigue por varios días, o si sientes dolor de panza, te da fiebre, o notas algo raro en tu cuerpo, es mejor visitar al doctor. Así pueden asegurarse de que todo esté bien.
Si tu popó es verde, a veces puede ser señal de que tu digestión está trabajando demasiado rápido. Esto sucede cuando la comida pasa muy rápido por tu barriga y la bilis (ese líquido especial que ayuda a digerir los alimentos) no tiene tiempo de volverse marrón, que es su color normal. Puede pasar si tienes diarrea, una infección o si algo te cayó mal.
Pero no siempre es algo malo. A veces, la popó se pone verde simplemente por lo que comiste. Si has comido muchas verduras como espinaca o brócoli, alimentos con colorantes verdes o incluso cosas muy grasosas, eso puede hacer que cambie de color. También puede pasar si estás tomando suplementos de hierro.
Si solo sucede un día y te sientes bien, no hay de qué preocuparse. Pero si sigue pasando por varios días, si te duele la pancita, tienes fiebre o te sientes raro, consulta un especialista.
Si tu popó es roja brillante, puede ser señal de que hay un poco de sangre en el sistema digestivo, especialmente en la parte baja, como el intestino grueso o el recto. Esto puede pasar por algo leve, como una pequeña herida por hacer mucha fuerza al ir al baño, pero también podría ser un problema más serio si la sangre sigue apareciendo.
Pero no siempre significa algo malo. Comer ciertos alimentos como remolacha, tomate o cosas con colorantes rojos puede hacer que tu popó se vea de este color. Si el cambio desaparece después de un día y te sientes bien, no hay de qué preocuparse, pero si sigue pasando o tienes otros síntomas, lo mejor es ir al doctor.
Si tu popó es negra, es importante prestar atención. En algunos casos, puede significar que hay sangrado en la parte alta del sistema digestivo, como el estómago o el intestino delgado. Cuando la sangre se digiere, oscurece las heces y puede darles un olor más fuerte de lo normal.
Pero no siempre es algo malo. La popó también puede volverse negra si has comido alimentos muy oscuros, como moras, regaliz negro o espinaca. También puede pasar si estás tomando suplementos de hierro. Si notas este color varias veces y no crees que se deba a la comida, es buena idea hablar con un adulto y visitar al doctor.
Si tu popó es blanca o de color arcilla, es algo que hay que revisar. Esto puede pasar cuando el hígado o la vesícula biliar no están funcionando bien y no están liberando suficiente bilis, que es lo que le da a la popó su color marrón. También puede ser señal de un problema en el sistema digestivo que impide que los alimentos se procesen correctamente.
Pero a veces, este color puede aparecer si has tomado ciertos medicamentos, como antiácidos o algunos tratamientos médicos. Si solo pasa una vez, no hay problema, pero si sigue ocurriendo o notas otros síntomas como piel amarillenta o cansancio, es mejor visitar al doctor.
Si tu popó sale en bolitas pequeñas y duras, puede ser porque tu cuerpo no tiene suficiente agua y fibra para ayudar a que todo pase suavemente por los intestinos. Esto puede hacer que ir al baño sea difícil o incluso un poco doloroso.
A veces, esto pasa si no bebes suficiente agua o si comes pocas frutas, verduras o cereales. Para mejorar, intenta tomar más líquidos y comer más alimentos con fibra. Si esto pasa por muchos días y te duele la pancita, es mejor consultar un especialista.
Si tu popó tiene forma de salchicha pero con grietas en la superficie, eso significa que todo está bastante bien, pero quizás podrías tomar un poco más de agua. Es una forma normal, pero las grietas indican que puede estar un poco seca.
Si notas esto seguido, intenta beber más líquidos durante el día y comer más alimentos con fibra para que tu digestión siga funcionando sin problemas.
¡Buenas noticias! Si tu popó es larga, lisa y suave, significa que todo está funcionando bien en tu sistema digestivo. Este es el tipo de popó más saludable y quiere decir que estás comiendo bien y bebiendo suficiente agua.
Si tu popó siempre tiene esta forma, sigue así. Tu barriga está contenta. 😊